RD bebes relax

El balancín

A los bebés les encanta ser balanceados, y más si es su familia querida la que le coge y mece. Las hamacas son un accesorio idóneo para mecer de forma segura a los pequeños, bien sea con una nana o canción de cuna, una música relajada, o incluso con un canción tradicional:

A la sillita de la reina.

Que nunca se peina.

Un día se peinó

y cuatro pelos se quitó:

1, 2, 3, 4…

Si lo hacemos como un juego será algo más estimulante, pero si tenemos la oportunidad de poner una música instrumental tranquila, o cantar nosotros mientras mecemos al bebé, lograremos un efecto relajante y sedante.

Propuesta de músicas:

  • Preludio nº 4 en Mi menor, Fréderic Chopin
  • Nocturno nº 2, Fréderic Chopin
  • Now we are free, Gladiator BSO
  • Air sonate, J.S.Bach
  • Nubole bianche, Ludovico Enaudi
  • The waves, Ludovico Enaudi
Si tenemos un grupo al cargo podemos utilizar colchonetas o mantas y organizar la actividad por parejas.

El submarino

El submarino es una actividad que les encanta a los pequeños. Necesitamos unas esterillas, alfombras, o alguna alternativa que nos permita desplazar de modo seguro a los niños por el espacio. Esta actividad es idónea, porque permite estar a los más inquietos activos y observando, y a los más tranquilos tumbarse y relajarse.

En la actividad proponemos que vamos a realizar un pequeño viaje en submarino, y que se han de montar en las esterillas porque el submarino arranca; esto tiene sentido, porque utilizamos la canción de yellow submarine de los Beatles, pero se puede modificar y adaptar a cualquier tipo de viaje con otras músicas; podemos irnos a diferentes culturas, a altas montañas, etc.

Los más pequeños disfrutarán de la actividad si se repite tal como la proponemos, pero a partir de los 3 años, los pequeños gozarán si además de la actividad proponemos cambios de lugares estimulándoles la imaginación.

Esta actividad forma parte del programa de relajación, ya que se puede realizar justamente después de un baile, o una actividad de movimiento, y aún así funcionará perfectamente: los niños se relajan y relajan el cuerpo. Podemos acabar así la sesión de música, o aprovechar el momento y proponer una actividad sensoria, creativa, o cualquier canción tranquila: los pequeños estarán dispuestos a participar y disfrutar.

La selva

Preparamos la actividad con alguna profunda respiración, y les hacemos pensar en un animal; repetimos el proceso. Explicamos como hacen algunos animales, y les ayudamos a que cada pequeño elija uno que quiera ser.

Ahora nos tenemos que imaginar cómo es la jungla: muchos árboles, pájaros, ríos, plantas, etc. Todos los animales se reúnen en la selva y caminan, cada uno a su manera, pero todos tranquilos. Una vez que toda la selva sigue su curso explicamos que hay un tigre, y que los animales se han de proteger de este nuevo participante: la persona que realiza la actividad será el tigre.

Cada vez que el tigre se acerque y toque en la espalda al animalito que se encuentre, este animalito se tendrá que ocultar, escondiendo la cabeza y haciendo un ovillo con su cuerpo: se pondrá rígido unos unos segundos que aguantará en esta postura, y posteriormente volverá a unirse al resto de compañeros en su selva.
Con esta actividad en forma de juego trabajaremos la conciencia corporal, la autoimagen, y la tensión y distensión corporal.

Propuestas musicales