Planificación

La planificación es una tarea realmente importante e imprescindible si se desea liderar un proceso educativo de calidad. Nos presentamos ante la ardua labor de ordenar, calendarizar y sistematizar las actividades de un periodo determinado.

Nos encontramos ante una de la actividades más sistemáticas que ha de realizar una persona que se dedica a la educación o al trabajo por competencias.

Lo primero que debemos recoger es un calendario, donde tengamos claro el inicio y finalización de nuestra labor: esto nos ayudará a visualizar el desarrollo temporal de nuestra actividad, así como el número y frecuencia de sesiones que tendremos durante este periodo de tiempo.

arm-1284248_1280

Una vez tenemos nuestro calendario resuelto, procederemos a la planificación de contenidos. Esto dependerá de en qué consista nuestra tarea, en qué contexto nos encontremos desarrollando nuestra actividad profesional, y de nuestros propios conocimientos. Para idear los contenidos es importante  establecer unos objetivos: generales y específicos.

Los objetivos generales determinarán la dirección general que tomará toda la actividad al completo: serán objetivos que abarcarán muchas cuestiones a desarrollar, contenidos que se han de aprender y utilizar, habilidades que se tendrán que desarrollar etc. Un buen proyecto en el ámbito educativo-musical puede ser grabar un disco, planificar un evento musical, preparar un concierto, etc. El tipo de proyecto escogido determinará los objetivos generales que deberemos abordar: son todas esas tareas y habilidades que se tendrán que dar para que la actividad resulte satisfactoria en el tiempo que disponemos.

Ahora que ya disponemos de la actividad principal, sus características, y esos objetivos generales que nos orientarán en el proceso, nos presentamos ante la parte más complicada de la planificación: establecer el desarrollo temporal de las sesiones y los objetivos específicos. Lo que nos queda por hacer es determinar los objetivos que deseamos lograr en cada sesión hasta llegar al final.

e1.png


Los objetivos deberán ser todos realistas y aplicables en el ámbito y al nivel de los usuarios, ya que lo que deseamos es que aprendan en un contexto saludable: les debemos proteger de los objetivos inalcanzables y las frustraciones que éstos conllevan.


 

“Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”

Albert Einstein


Cuando ya tenemos todos los objetivos desarrollados y organizados temporalmente, es cuando podemos proceder a la preparación de las sesiones individuales. Nuestra planificación debe poseer unas características y objetivos permanentes, pero hay mucha información que cambiará según como se lleve a cabo todo esto en la práctica: puede pasar que la temporalización no sea suficiente, o que alcancemos ciertas metas antes de lo esperado. En cualquier caso debemos ser flexibles y estar preparados para lo inesperado y adaptarnos a esa nueva situación, remodelando nuestra planificación inicial.