Songwriting

Cuando hablamos de “sonwriting” nos referimos a la composición musical. Se trata de inventar una nueva música, pensarla, idearla y escribirla o reproducirla.

En el contexto en el que estamos, la educación y la musicoterapia, vamos a usar esta definición, para el proceso de crear, ya sea una canción o una melodía, unos ritmos…. pero mayormente nos referiremos a la letra de las canciones.

¿Por qué cambiar la letra de una canción?

En la educación musical tratamos de enseñar música junto a unos valores, mientras que un musicoterapeuta trata de entrar en el mundo interior del usuario.

Imaginemos esta actividad en su práctica: esta actividad nos puede funcionar en numerosos colectivos. Puede ayudar a que un niño exprese sus sentimientos, que de otra manera es incapaz. Un adolescente encontraría la manera de exponerse sin tener que situarse en una posición vulnerable, y para un adulto es una forma directa de soltar todo lo que necesita que salga de su sistema emocional

Esta técnica, bien planteada., nos facilitará conectar con lo que el usuario o alumno siente, y creará un vínculo de confianza si el responsable orienta la actividad siempre desde el respeto y el amor. Es importante tener en cuenta que es una actividad creativa, y si nuestro deseo es que surja la libertad de expresión, no debemos emitir ningún tipo de juicio ni valorar en ningún grado la calidad o bien hacer del producto. Simplemente acompañaremos en el proceso.

No emitiremos juicios

¿cómo planteamos la actividad?

Lo primero que debemos tener presente es el historial musical de las personas que participarán. Debemos escoger una canción de base que tenga ya un significado emocional, un punto de partida escogido por y para los usuarios. Es muy importante que respetemos esta indicación, y si es grupo trataremos de escoger una canción que realmente represente a todos, ya que nos permitirá crear ese vínculo de confianza.

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Podemos ayudar en la redacción de la nueva letra dando ciertos consejos estilísticos, ayudando a que la música encaje con el texto, o a que quede estéticamente bien. Toda esta parte orientativa la podemos ejercer, pero no podemos cambiar el mensaje, ni desechar las propuestas realizadas. Aunque sintamos que no nos está gustando, es importante valorar el proceso creativo y darle prioridad ante el resultado estético.

El proceso creativo ha de ser la prioridad

Es posible que si logramos crear una atmósfera en la que los participantes se sientan seguros y libres, el resultado acabará siendo un reflejo directo su alma, ¿y no es esto lo que realmente importa?.

Pero, ¿Un profesor no debería de exigir un mejor resultado estético?

Estoy de acuerdo en que posiblemente, en este tipo de actividad, el resultado no sea el esperado. Un sistema educativo como el nuestro, basado en el producto. oprime a los educadores para que creen personas y productos que encajen en nuestra sociedad consumista: es nuestra elección y deber estar al servicio de las personas.

Si el resultado no es el tan bonito como esperabas, que no te afecte, ya que si el trabajo se realizó desde el corazón, es posible que estéticamente no pudieran alcanzar mayores objetivos. Replantea las próximas actividades teniendo en cuenta este punto de partida, pero deja que la creatividad surja, no se ha de forzar.

“No tengas miedo de la perfección, nunca la alcanzarás”.

Salvador Dalí

En el caso de que además de una letra, trabajemos también con la música, la implicación emocional será aún mayor; la armonía y el ritmo nos servirán de anclaje, ordenarán las emociones.

El songwriting es una herramienta que ayudará a la expresión más íntima y sincera de nuestro ser, permite conectar con nuestro centro e identificar nuestras necesidades. La eficacia de esta técnica con grupos de adolescentes es indiscutible, aunque puede resultar en casi cualquier edad y contexto social, si las facultades cognitivas de los usuarios lo permiten.

El songwriting es una herramienta que ayudará a la expresión más íntima y sincera de nuestro ser,

Una herramienta idónea para trabajar en grupo, para minimizar las diferencias e integrar al grupo.

Un buen ejemplo de expresión directa desde el corazón.