La técnica es el conjunto de recursos y procedimientos del que se sirve una ciencia o arte en su desarrollo. Ya hemos visto que la musicoterapia ha desarrollado su propia metodología con todas sus técnicas. La musicoterapia utiliza principalmente dos tipologías de técnicas en su aplicación:

Las técnicas pasivas, con naturaleza receptiva, se basan en la audición, ya provenga de una fuente sonora en directo o reproducida por un aparato; el uso de la voz o un instrumento a esta experiencia aporta un valor añadido.

Estas audiciones se pueden combinar con la expresión verbal, haciendo un ejercicio de exploración sonora mediante la verbalización de las sensaciones producidas; con la escritura, elaborando un poema o la letra de una canción, y también con la expresión plástica, pintando, dibujando o esculpiendo con materiales moldeables, etc.

Otras técnicas pasivas que nos servirían para estimular la imaginación y las imágenes mentales, serían los viajes musicales (Fco. Javier Cid / Serafina Poch), que útilizan los avances tecnológicos para transportarnos mediante imágenes, videos o músca, o el método Bonny (Dra. Helen K. Bonny) de imaginación guiada con música que mediante unas indicaciones del musicoterapeuta, y una música meticulosamente escogida, nos facilita la introspección, permitiéndonos ponernos en contacto directo con nuestro mundo interior.

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En las técnicas activas, que se centrarían en la experiencia creativa, siempre está presente la ejecución instrumental o vocal.

Entre las más importantes, podríamos nombrar la aplicación metodología didáctica Orff-Schulberg, la improvisación, la técnica proyectiva de Croker, el modelo Nordoff-Robins, el psicodrama musical de J. J. Moreno, la terapia productica de Friedemann….