Principio de ISO

nEl término “ISO” proviene del griego, significando “igual”. En este contexto musicoterapéutico hará referencia a esa música que iguale o se asemeje todo lo posible a un estado de ánimo determinado.

El reconocido psiquiatra y pionero musicoterapeuta Ira Maximiliam Alsthuler, descubrió en 1948 que la música equiparada al estado de ánimo y mental de sus pacientes le servía para establecer una toma de contacto y obtener ciertas respuestas de ellos. Además estableció una relación directa entre unos tipos de música y ciertos estados: los pacientes depresivos repondían muy bien a las músicas más bien lentas y tristes, mientras que las patologías maníacas y eufóricas se conciliaban mejor con músicas de tiempos más rápidos y caracteres alegres. Este principio permitía construir una estragia de acción de cara a la terapia.

¿Es este principio algo fijado y permanente?

Es verdad que todo lo descrito no afecta únicamente a esos pacientes que padecen algun tipo de patogía, sino que se trata de una información adquirida que compartimos la mayor parte de las personas.

Es importante ser consciente de ello y conocerlo si realizas una labor con la música y las personas, ya que te permitirá establecer ese contacto inicial y la estrategia, bien sea provocar algún cambio personal, transmitir algún contenido educativo, o simplemente acompañar a una persona en lo que esté viviendo en ese momento.

No estoy diciendo que cualquiera puede ejercer la musicoterapia, ya que el profesional musicoterapeuta ha de ser una figura formada para ejercer, y con unas materias, competencias y cualidades determinadas. Lo que sí trato de transmitir es que, para toda la totalidad de roles y profesiones que trabajan con los seres humanos, hay ciertas herramientas que pueden ser útiles en conocimiento y uso para poder empatizar y crear ese vínculo humano de confianza.

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Si deseamos incidir más concretamente en el ámbito educativo, podemos plantearnos un ISO del alumno, o incluso un ISO musical grupal, si es que tratamos de enseñar música a un grupo de alumnos. Tomar el estado que se percibe como punto de partida, nos permite empatizar y crear esa confianza que facilitará el proceso educativo. Si además hacemos uso de nuestro conocimiento del historial musical, el vínculo será fortalecido y los alumnos se mostrarán más dispuestos hacia tu persona.

Toda esta información puede ser ampliada con los estudios del psiquiatra Dr. Rolando O. Benenzon, que en 1998 profundizó en la materia, y propuso una clasificación de diferentes tipos de ISO que utiliza en su propio modelo de musicoterapia.

Existen además unas radios online que clasifican la música al estilo de ánimo que tu eliges. Puedes escoger además la década de la música, o incluso el estilo y el idioma, lo que hace de estas webs una maravillosa herramienta para las personas que trabajan con la música, o para encontrar tu propia ISO.