Estrés en la adolescencia

Ser un adolescente nunca ha sido una tarea sencilla: el cambio que se da a partir de la pubertad en las personas no involucra únicamente los cambios fisiológicos que se suceden y que ya todos conocemos, sino que además se trata de un momento en el que se dan numerosas transformaciones de origen psicológico. Comúnmente la adolescencia es entendida como el periodo que se encuentra entre la niñez y el ser adulto, un tiempo de crecimiento y autoconocimiento muy intenso e inestable.

En la sociedad actual nos encontramos con unas nuevas generaciones de adolescentes un tanto diferentes a lo que conocemos de las etapas anteriores: los adolescentes de hoy representan a una generación con peores resultados académicos por lo general, pero otras muchas cualidades que superan los precedentes. Hasta el día de hoy la idea de un buen adolescente, lo que pensábamos que debería de ser, era el tipo de alumno que se portaba siempre bien en clase y respondía sin dilaciones a sus obligaciones académicas; esta no es la realidad.

Lo que desean aprender los adolescentes ya no se enseña en las escuelas.

Debemos entender que la naturaleza de ser en esta etapa conlleva la oposición a la autoridad, rebeldía y conductas reivindicativas.

Los adolescentes necesitan romper las reglas.

A esta etapa de inestabilidad y cambios se le ha de añadir la fuerte exigencia de los estudios académicos y las responsabilidades familiares y sociales: los jóvenes durante la adolescencia son más vulnerables a sufrir por los excesos de estrés y pueden desencadenarse trastornos de depresión o de ansiedad.

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Según expone Jaume Funes -educador, psicólogo y periodista-, el 80% de los alumnos adolescentes sufren estrés por motivo de la presión a la que se encuentran sometidos por sus estudios. Padres y educadores debemos tener bien presente este dato para actuar en consecuencia; el estrés es un desajuste en la salud que provoca tensión física y mental, ansiedad, nerviosismo, frustración, etc.

Uno de cada cinco adolescentes padece las consecuencias del estrés o la depresión.

Estos datos nos conducen a reflexionar sobre la situación a la que se enfrentan los jóvenes hoy en día, y nos brindan la oportunidad de corregir o reorientar ciertas actitudes o acciones que los adultos adoptamos, a veces de una forma no consciente.

  • El poder del lenguaje

Cuando un adolescente alcanza un logro en cualquier ámbito de su vida no está demás reconocerle el esfuerzo, evitando frases del tipo “no esperaba menos” o “era tu deber”. Este tipo de expresiones tan solo generan frustración, debemos cambiarlas por una felicitación o un reconocimiento a su esfuerzo que, contrariamente, favorecerá a su motivación y autoestima.

  • El espacio personal

A veces los adolescentes necesitan su espacio, y cuando lo solicitan se ha de respetar. Se trata de pequeños adultos que necesitan una distancia con las personas y el mundo para poder filtrar las sensaciones y emociones. Forzar a cualquier persona a que hable de algo cuando desea estar solo es un error.

  • Educar en el fracaso

Las nuevas generaciones de adultos hemos sido educadas para lograr y alcanzar metas, para competir y ser el mejor, y eso llena el orgullo y alimenta el ego, el falso yo. En un tiempo en el que ya sabemos que difícilmente se puede permanecer cierto tiempo en el primer puesto y que competir no es el camino más sano para el desarrollo y crecimiento, debemos preparar y educar en el fracaso con normalidad: fallar, equivocarse, o simplemente perder es parte de la vida, necesario e inevitable. Tratar de evitarlo conduce únicamente a una manera de sobreproteger irreal e insana.

  • Las proyecciones

Los individuos tendemos a proyectar nuestro propio ego en las personas con las que más nos relacionamos o más queremos. Es trabajo personal de cada ser reconocer sus propios deseos, y no tratar de que un hijo o alumno los cumpla: cada persona tiene su propio camino y nadie ha de cumplir nuestros propios intereses.

  • Aceptación  de la evidencia

La realidad en los últimos años de recesión económica ha sido dura, suponiendo muchos recortes y ajustes en las economías, y las familias lo han notado. Sentir frustración hacia un falso futuro que pretendíamos es normal, pero no se debe perpetuar. El primer paso es la aceptación: el sueño americano con la estabilidad de un trabajo fijo y un piso perfecto no existe para todos. Cuando esta realidad la aceptamos, la frustración se transforma en otro tipo de valor positivo.

  • Las fantasías

Algunas personas, para evitar que los jóvenes sufran una desilusión o decepción, conciencian de un modo extremadamente franco sobre la crisis económica y las pocas salidas o futuro laboral. Los jóvenes tienen derecho a soñar y tratar de trazar su camino, no se ha de condicionar o cohibir su tentativa a ser feliz y luchar por lo que desea.

  • Educar en valores

Es obvio que el dinero es importante, y que para poder vivir se necesita tener ingresos, pero esto no ha de ser el centro de preocupación de un adolescente. Para evitar que esto ocurra debemos inculcar unos valores, así como integrar el mundo emocional en la educación.

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  • El tiempo

Un error muy común es rellenar cada pequeño espacio en la vida de un estudiante adolescente; parece que si no tienen una ocupación continua no serán productivos o no llegarán a alcanzar las metas establecidas. Los adolescentes necesitan como los adultos gozar de tiempo para disfrutar de su propio ser, para poder estar equilibrados y sentirse bien con ellos mismos y con su entorno.

  • Deporte

No es ningún secreto que el deporte aporta numerosos beneficios ante las situaciones de estrés. Es importantísimo que los adolescentes puedan disfrutar de una actividad física para mantener los niveles de energía y saturación regulados.

  • Creatividad

Las actividades artísticas permiten un espacio personal de liberación, expresión y expansión. Todas las personas deberían gozar de una actividad artística en sus vidas.

Un comentario en “Estrés en la adolescencia

  1. AROLDO Vazquez dijo:

    PD
    En Argentina. Los adultos y en especial las autoridades dude cada institucion (colegios) y/o responsables de conducir el paísno actúan en consecuencia de que son observados y en algunos casos son tomados como ejemplos que FALLAN. Atoridades del colegio y docentes que trabajan por un sueldo sin interasrse por el alcance de metas. Liderws como los presidentes que son acusados y se comprueba su corrupción. Medios que describen y someten a sus lectores a una relidad falsa. Líderes religiosos que son acusados de malos actos. La justicia corrupta y no hay igualdad en sus juicios etc…
    Crecen en un medio donde se le exige el éxito y bien a conducta moral y su alrededor es todo lo contario

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