La musicoterapia en el TDA/TDAH

Para hablar del TDA/TDAH – trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad nos son útiles algunas definiciones establecidas. Según la Asociación Americana de Psiquiatría se trata de un trastorno de la atención, con inquietud y problemas de control del tipo psicomotriz y de carácter impulsivo: el niño es incapaz contener o reprimir ciertos comportamientos ante situaciones que no le resultan interesantes o “fascinantes” (Barkley, 2006).
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Un niño con este tipo de trastorno sin diagnosticar o ya diagnosticado, supone unos comportamientos que afectan tanto al ámbito familiar como a sus resultados académicos y su relación con los compañeros y profesores. Existe una gran controversia entre personas y profesionales de cómo afrontar esta situación; se trata del trastorno más común en la infancia actualmente.


El debate sobre el TDA es tremendamente amplio y complejo.

Es este espacio no nos vamos a mostrar posicionados ante un enfoque en particular; no pretendemos valorar si el trastorno es real o no, o si es que se debe medicar o no. Simplemente deseamos proponer ciertas pautas o herramientas que se pueden tener en cuenta al encontrarnos ante un niño con este tipo de características –conductas problemáticas del carácter impulsivo, con exceso de actividad y movimiento-.

¿Por qué la música es adecuada para trabajar la atención?
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La música nos obliga a mantener un determinado espacio de tiempo una concentración y atención mantenida, a la vez que el mismo placer que provoca el proceso creativo encubre el esfuerzo que supone la actividad.
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La creación musical implica un proceso de autorregulación.

Al hacer música de forma conjunta, se crea un clima emocional adecuado y seguro para poder expresarse de forma libre y sincera. El niño hiperactivo tiene la oportunidad de establecer nuevas maneras de relacionarse con sus compañeros y crear vínculos positivos a través de la música; estas nuevas maneras de relacionarse que no conocía, las puede exportar a otros espacios y situaciones posteriormente.
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La experiencia musical permite trabajar en grupo respetando el ritmo interno de cada integrante, además de facilitar un trabajo contundente sobre la capacidad de atención y la memoria.
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Para desarrollar una actividad teniendo en cuenta las necesidades de un niño con este tipo de características, tendremos que tener en cuenta varias pautas:
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  • Crear un ambiente rico en estímulos facilita que el niño hiperactivo adopte un comportamiento natural y se sienta seguro.
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  • Utilizar recursos sonoros para captar la atención si es necesario: variar el tono de la voz, hacer sonar algún instrumento antes de hablar, etc.
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  • Planificar actividades creativas que contengan reglas: este tipo de actividades son las que implican una autorregulación.
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  • Utilizar las técnicas activas de la musicoterapia (centradas en la experiencia creativa) junto con la música: proporcionan un ambiente de grupo relajado y facilitan relaciones interpersonales entre el niño hiperactivo y sus compañeros.
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  • Utilizar instrumentos musicales como medio para que el niño canalice sus emociones sin sentirse cohibido.
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  • Programar actividades que involucren el movimiento y el propio cuerpo.
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  • Integrar el “error musical”  de forma natural en el proceso creativo sin penalizarlo: se puede convertir en una valiosa herramienta para la creación.
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  • Considerar siempre logros alcanzables dentro de las actividades, protegiendo la autoestima del niño.
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  • Evitar usar lenguaje técnico al proponer la actividad o dirigirse al niño hiperactivo.
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  • Entender la música como un elemento para ayudar en el desarrollo. Si la actividad resulta gratificante, evitar convertirla en el objeto de privación en un castigo.

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Por suerte, la música es cada día más valorada para trabajar este tipo de situaciones y personalidades; muchos centros educativos en Europa ya desarrollan y aplican  la musicoterapia en sus programas para mejorar los resultados académicos y sociales de los alumnos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Concepción López Soler, Agustín Romero Medina, coordinadores (2014). TDAH y trastornos del comportamiento en la infancia y la adolescencia. Ediciones Pirámide (Grupo Anaya, S. A.), Madrid.
  • Lic. Franz Ballivián Pol (2010). Intervenciones en musicoterapia. Compendio introductorio. Enfoque humanista transpersonal. Bolivia.

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